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Las puertas de la Sala The One tenían previsto abrirse una hora antes de comenzar el concierto. Eran las 21:00 de la noche y la cola de gente ya rodeaba la manzana. Todos ansiosos por ser los primeros en entrar para disfrutar del espectacular directo de Rayden en primera línea. El pasado viernes 17 de mayo, cientos de personas vibraron en la misma frecuencia con las inconfundibles rimas del rapero madrileño en el debut de su nuevo álbum, ‘Sinónimo’.

La espera se hizo eterna. Algunos impacientes aprovechaban para calentar el ambiente cantando en grupo sus canciones favoritas, otros se conocían compartiendo sus gustos musicales y unos pocos despistados, llegaban a última hora para hacerse con una entrada. La sala fue llenándose poco a poco de gente de todos los estilos; jóvenes, niños y mayores que acudían para disfrutar de la poesía convertida en rap de Rayden.

Llegó la hora. Ya era el momento. Todo estaba preparado para que comenzara la gran noche. El público gritaba ansioso mientras los músicos se colocaban; Dj Mesh al mando de la mesa de mezclas, Héctor al ritmo de su guitarra, Hache Navío con las cuatro cuerdas y con sus inseparables baquetas, Cesar Uña a la batería. Poco después, Rayden subió al escenario y los bafles empezaron a retumbar con Lo primero, la bondad.

Se hizo el silencio. Una luz iluminaba el centro del escenario. Presentaron a una de las mejores voces femeninas de nuestro país. Y llegó la magia; Gema Tomás. Abrazos impares se convirtió en uno de los temas más emocionantes de la noche. Con los sentimientos a flor de piel, la artista sanvicentera y su inconfundible voz emocionaron a toda la gente que había en la sala. Emocionaron a los músicos. Brilló la mirada de Rayden.

La espera se hizo eterna. Algunos impacientes aprovechaban para calentar el ambiente cantando en grupo sus canciones favoritas, otros se conocían compartiendo sus gustos musicales y unos pocos despistados, llegaban a última hora para hacerse con una entrada. La sala fue llenándose poco a poco de gente de todos los estilos; jóvenes, niños y mayores que acudían para disfrutar de la poesía convertida en rap de Rayden.

Una explosión de sonido estallaba en la The One. La adrenalina aumentaba y la temperatura subía al ritmo de la música. El pasado 17 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia (LGTBIfobia), Rayden dedicó una canción para ayudar a nuestras cabezas a concienciarse de que “las emociones y los sentimientos de nuestros corazones están debajo de la piel y del molde en el que nos ha tocado vivir”, con mucho amor, Amalgama.

“¿ALGUNA VEZ HAS QUERIDO LANZARLE A ALGUIEN UN METEORITO EN LA CABEZA?”

Rayden

“Las salas de conciertos, los festivales y los bares que se convierten en locales para compartir música; son templos donde nada malo ocurre”. Así era como el poeta urbano nos invitaba a viajar de su mano hacia su reino asteriode Beseiscientosdoce. Con una condición; que todas las gargantas se convirtieran en una sola voz. El concierto estaba terminando, pero Rayden y sus músicos seguían emocionando como si fuera su primera canción. “Si los ojos son de quien te los hace brillar, amigos y amigas, me pertenecéis. Sois míos y yo también soy vuestro de por vida”, los músicos empezaban a tocar las primeras notas de Haz de Luz y el público estallaba de emoción

Se hizo el silencio. Una luz iluminaba el centro del escenario. Presentaron a una de las mejores voces femeninas de nuestro país. Y llegó la magia; Gema Tomás. Abrazos impares se convirtió en uno de los temas más emocionantes de la noche. Con los sentimientos a flor de piel, la artista sanvicentera y su inconfundible voz emocionaron a toda la gente que había en la sala. Emocionaron a los músicos. Brilló la mirada de Rayden.

La espera se hizo eterna. Algunos impacientes aprovechaban para calentar el ambiente cantando en grupo sus canciones favoritas, otros se conocían compartiendo sus gustos musicales y unos pocos despistados, llegaban a última hora para hacerse con una entrada. La sala fue llenándose poco a poco de gente de todos los estilos; jóvenes, niños y mayores que acudían para disfrutar de la poesía convertida en rap de Rayden.

El rapero madrileño se despedía de Alicante con Matemática de la carne, su canción más escuchada tenía que sonar en la The One. La sala se convirtió en “un mar de luciérnagas” y la energía siguió tan intensa como en la primera canción. Durante las dos horas de concierto, Rayden hizo vibrar todas nuestras emociones. Dejándose el corazón en cada canción consiguió que su poesía y sus bases de rap traspasaran todos nuestros sentidos. Más de 600 gargantas cantando a una sola voz. Gracias Rayden, una vez más, hicimos nuestras tus canciones.

“¿ALGUNA VEZ HAS QUERIDO LANZARLE A ALGUIEN UN METEORITO EN LA CABEZA?”

Rayden

“Las salas de conciertos, los festivales y los bares que se convierten en locales para compartir música; son templos donde nada malo ocurre”. Así era como el poeta urbano nos invitaba a viajar de su mano hacia su reino asteriode Beseiscientosdoce. Con una condición; que todas las gargantas se convirtieran en una sola voz. El concierto estaba terminando, pero Rayden y sus músicos seguían emocionando como si fuera su primera canción. “Si los ojos son de quien te los hace brillar, amigos y amigas, me pertenecéis. Sois míos y yo también soy vuestro de por vida”, los músicos empezaban a tocar las primeras notas de Haz de Luz y el público estallaba de emoción

Se hizo el silencio. Una luz iluminaba el centro del escenario. Presentaron a una de las mejores voces femeninas de nuestro país. Y llegó la magia; Gema Tomás. Abrazos impares se convirtió en uno de los temas más emocionantes de la noche. Con los sentimientos a flor de piel, la artista sanvicentera y su inconfundible voz emocionaron a toda la gente que había en la sala. Emocionaron a los músicos. Brilló la mirada de Rayden.

La espera se hizo eterna. Algunos impacientes aprovechaban para calentar el ambiente cantando en grupo sus canciones favoritas, otros se conocían compartiendo sus gustos musicales y unos pocos despistados, llegaban a última hora para hacerse con una entrada. La sala fue llenándose poco a poco de gente de todos los estilos; jóvenes, niños y mayores que acudían para disfrutar de la poesía convertida en rap de Rayden.

Crónica sacada de http://festibalazos.com/ 

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